En 1976, el economista estadounidense Walter Block publicó su libro Defendiendo lo indefendible, una frase que popularmente se le otorga a los necios por mantener un argumento que está errado. Bueno, el texto de Block no va muy lejos del contexto tras defender a proxenetas, traficantes de drogas, policías corruptos y ladrones al apodarlos como “héroes de la economía moderna".

Estos personajes son vistos como el cáncer de la sociedad, pero en todo momento Block sugiere al lector aplicar el principio de no agresión, esto quiere decir que respete sus puntos sin necesidad de iniciar un enfrentamiento verbal y violento contra el autor.

En este sentido, la ciencia nos presenta dos caras de la moneda en uno de los movimientos urbanos con mayor rechazo por sus letras, estilo, popularidad y baile: el reguetón.

Daddy Yankee, hoy uno de los máximos exponentes del género urbano en el mundo. (Foto: Reuters)

Surgió en Panamá en 1970 por los cantantes de ascendencia afro-antillana, pero popularizado en Puerto Rico y su migración hacia los Estados Unidos, este género ha sido el más controversial en la última década, pero sin duda es el más escuchado a nivel mundial, le pese a quien le pese.

Según la plataforma de video YouTube, la canción “Despacito" de Luis Fonzi y el reguetonero Daddy Yankee fue la canción más escuchada del 2017, al romper todos los récords con 4 mil millones de visitas.

Esto significa sólo una cosa: el reguetón está conquistando al mundo al encontrarse siempre en los primeros lugares en todas las listas de popularidad.

Mientras muchos lo respetan y abrazan, existe un gigante porcentaje de personas que rechazan e incluso repudian por sus letras misóginas y contenido hipersexualizado. Por lo tanto, consultamos algunos artículos científicos y las opiniones en medios de comunicación de prestigio informativo para conocer todo acerca de este género.

¿El reguetón es machista y misógino?

Don Omar en los Premios Juventud, uno de los pioneros del reguetón en el mundo. (Foto: Reuters)

Según la Real Academia Española, el machismo es una actitud de prepotencia de los varones respecto de las mujeres. Así suenan las canciones del artista colombiano Maluma junto al grupo de los Trap Capos en la canción 4 Babys que reza «la primera se desespera, se encojona si se lo hecho afuera, la segunda tiene la funda, y me paga pa' que se lo hunda», entendemos que existe un acto de sometimiento junto a palabras explícitas para “objetivizar" a las mujeres.

Carolina Gutiérrez, que tiene un doctorado en Lingüística Hispánica, investigó sobre la construcción de la violencia de género en las letras del reguetón y aseguró que son "repugnantes".

En entrevista para el diario Vanguardia Liberal aseguró que el reguetón refuerza la imagen de la mujer como «un animal salvaje que debe ser domesticado a toda costa, con azotes si es preciso; la libertina que hay que contener y poner en su lugar o la sumisa a la que le gusta dejarse someter».

Por su parte, Jonny Javier Orejuela Gómez, psicólogo de la Universidad Eafit en Colombia, detalló que si bien el lenguaje tiene efectos sobre la conducta, las personas que escuchan tienen criterio.

«No es un robot, son personas que pueden hacer interpretaciones múltiples. No hay una aritmética precisa entre escuchar una canción y salir a comportarse como dice la canción. Si eso fuera así, entonces, ¿por qué en la época del bolero los hombres eran románticos en las canciones, pero brutales en las relaciones directas con las mujeres?».

“Soy feminista y me gusta el perreo"

Ivy Queen es una de las reguetoneras boricuas con mayor trayectoria y respeto por sus temas feministas en el género urbano. (Foto: Reuters).

Andrea Ocampo, Gabriella Nava y Jenny Granado son tres mujeres radicadas en México, abiertamente feministas y a favor del perreo, uno de los bailes más polémicos del reguetón. Los dos términos, feminismo y perreo, pueden ser un choque de trenes a gran velocidad, pero se compaginan de manera perfecta.

Ocampo escribió un artículo en Vice donde denunció que censurar las canciones del género sólo provoca una faceta de rebeldía ante la falta de educación sexual en un país sumamente conservador.

Ante las distintas peticiones que circulan en redes sociales para censurar ciertas canciones, la escritora lamentó que ello implica también apagar a un género completo, donde se habla de realidades en ciertos sectores marginados, de personas que expresan su sentir sobre la calle, las armas y la urbanidad. «Si quieres realizar algún cambio, lo peor es la ceguera».

Gabriella Nava opinó para el blog “Antes de Eva" que a las feministas las tachan de fanáticas, pero indicó que como integrante del movimiento no significa que bailar reguetón sea una contradicción a sus ideales. «No es sinónimo de ser mujer abnegada». Ella baila para sí sola, porque la danza es una expresión, y mover las caderas no la hace “menos mujer", ni “menos feminista", ni una “perra“, ni una “fácil" o una “putona".

Jenny Granado explicó en entrevista para la revista Chilango que la música es eso: música. Y existen muchos otros géneros musicales mucho más misóginos que el reguetón.

«Hay que buscar criticar y desarmar a aquellos que reproducen el machismo, no el género musical del reguetón».

“¿Sus letras hablan sólo de sexo?"

El perreo es uno de los bailes más populares del género urbano, vinculado con sexualizar a las mujeres. (Foto: El Mundo)

Silvina Garay, docente de la Facultad de Trabajo Social de la Universidad Nacional de Entre Ríos (UNER) en Argentina, es especialista en cuestiones de violencia de género, lamentó en entrevista para la revista UNO que las letras de los músicos urbanos sólo hacen apología a la violencia hacia las mujeres, al describirlas como un objeto sin valor que puede intercambiarse y disponible al deseo ilimitado del placer sexual de sus autores.

«Como sociedad no tenemos que naturalizarlo, tenemos que cuestionarnos cómo se llega a este punto de escuchar temas musicales sumamente machistas. Además, tenemos que hacer la reflexión no sólo en la música, sino en todas las manifestaciones artísticas y más cuando son los jóvenes los que producen y reproducen».

Petra R. Rivera, profesora de la Universidad de Duke en los Estados Unidos, es autora del libro Remixing Reggaeton indicó que existe una evolución del género con exponentes que apuestan a letras más románticas y cambian el sexo por la sensualidad.

«Muchos críticos dicen que antes el reguetón era hipersexualizadodo y misógino, y ahora no. Yo no estoy tan segura. Ciertamente suena diferente. Es cierto que el reguetón tenía una mala reputación de ser explícito, y una canción como "Despacito" no lo es, pero es una canción obviamente muy sexual».

“El primer simposio de reguetón contra la misoginia"

Uno de los momentos más polémicos en los American Musi Awards fue el sensual baile entre la cantante JLO con Pitbull. (Foto: Reuters).

Es obvio que los músicos y los oyentes saben lo que venden o consumen. En este contexto, la Universidad de Puerto Rico llevó acabo el primer simposio en 2016 sobre reguetón donde se abordaron buenas soluciones para erradicar el lenguaje explícito y sexista. Además, se exploraron la batalla de las mujeres feministas al interior del género, como es el caso de la cantante Ivy Queen.

¿Escuchar reguetón provoca más embarazos no deseados?

Según los estudios, escuchar esta música eleva los impulsos sexuales de sus oyentes. (Foto: Noticias Monterrey)

Según un estudio de la Universidad Brigham Young, reveló que los adolescentes tienen una alta influencia en su comportamiento al intentar repetir las acciones de sus videos y canciones favoritas. La investigación realizada por Joshua West analizó el contenido sexual en las canciones más populares en las listas Billboard Hot 100.

Durante los análisis, entrevistaron a un grupo de adolescentes durante tres años para evaluar la correlación entre la música y sus comportamientos sexuales, los resultados arrojaron que la mayoría de los jóvenes aumentaron su vida sexual.

«Puede ser que escuchar música popular, independientemente de su contenido, produzca una mayor excitación fisiológica que, a través de un proceso de transferencia de excitación, incita al comportamiento sexual entre los adolescentes».

“Aumenta la depresión en mujeres"

Las mujeres suelen deprimirse por los mensajes agresivos y explícitos en su contra en las canciones de reguetón. (Foto: Youtube)

Otro estudio de la Asociación Estadounidense de Psicología advirtió en 2007 que la influencia de canciones misóginas interfiere con el funcionamiento cognitivo, salud física, mental y el desarrollo sexual.

De acuerdo con el estudio, las adolescentes resienten más los mensajes agresivos contra su género.

«El mensaje que las chicas están recibiendo de estas letras es que las niñas son principalmente valoradas por su sexualidad y su atractivo sexual, que puede ser perjudicial para la autoestima de las niñas. Sienten que necesitan estar a la altura de las modelos que aparecen en los videos de las canciones de moda, y eso puede ser difícil para las chicas».

“Los varones no tienen idea de cómo tratar a las mujeres"

Jóvenes asisten a las famosas "tardeadas", fiestas sin alcohol, en Ecatepec en el Estado de México. (Foto: Reuters)

Megan Hopper es docente de psicología en la Universidad Estatal de Illinois, y documentó los efectos negativos del contenido sexual en videos de música. Su estudio es reciente, y reveló que los varones tienden a normalizar ver a las mujeres como objetos de placer.

«Descubrimos que los hombres que veían videos musicales que incluían imágenes sexualmente altamente objetivables eran mucho más propensos a aceptar actitudes degradantes hacia las mujeres y aceptar la violencia interpersonal que los hombres universitarios que miraban videos con contenido sexual menos objetivador».

Hopper explicó que es importante examinar y combatir el contenido de la música sexualizada, debido al posible impacto negativo pues la exposición a través de los medios puede provocar prejuicios sociales incorrectos, creencias relacionadas con el sexo y comportamientos normalizados de misoginia.

“Los fanáticos del reguetón son menos listos"

VIDEO

Aunque este tema puede ser dudoso y hasta amarillista, la firma Virgil Griffith analizó el coeficiente intelectual de las personas que escuchan distintos géneros músicas, y el estudio determinó que los melómanos que gustan de las canciones de U2 o Led Zeppelin son más inteligentes a quienes disfrutan del dembow.

La investigación basada en las pruebas de acceso a la universidad de cientos de adolescentes estadounidenses, relacionó sus resultados con sus gustos musicales los cuales descubrió a través de Facebook. Tras cruzar los datos, los expertos observaron que aquellos con mejores notas escuchaban música clásica, mientras que aquellos con notas más bajas eran fanáticos de géneros pop, trap y reguetón.

“¿Los niños no deben escuchar reguetón?"

Un video donde aparecen menores de edad bailando perreo provocó gran indignación en redes sociales. (Foto: Pulso)

“El reguetón angustia a los niños" así lo dijo la psicóloga infantil Daniela Muñoz en entrevista para la agencia Efe. Según la psicóloga, la música debe promover el aprendizaje en los infantes, sobre todo si esta se presenta en la escuela.

De acuerdo con ella, los adultos deberían respetar el desarrollo físico y emocional de los infantes, puesto que la música hipersexualizada propone modelos de éxito basado en atributos físicos que, muchas veces, son inalcanzables, lo que provoca mucha ansiedad en niños y en adultos.

Entre los 2 y 7 años, los niños no tienen capacidad de manipular información o para concluir si una canción es favorable o desfavorable para ellos.

«Vulnera su capacidad de desarrollo porque no comprenden el significado de las letras y las imágenes complejas, agresivas o sexuales».

Es hasta los 12 años que los niños pueden entender que el reguetón corresponde a una expresión artística y personal dirigida a un público definido.

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